Una de las primeras cosas que me gustaría aclarar sobre estas imágenes es que retratan una relación muy personal. Representan elementos fundamentales de mi propio ser que se ven claramente dentro del personaje. Hay un sentido de abstracción, o falta de claridad, que surge de mi propia dificultad para comprender aspectos de mí misma.

El espejo representa lo vivido, un reflejo del pasado de esta mujer y todas sus esperanzas perdidas. La mujer se esfuerza más por mirarse a través del espejo, para conocerse mejor y comprender ciertas cosas que le son desconocidas.

Las manos transmiten un dolor claro, como si algo se hubiera roto. Ella trata de comprender algo que se está yendo, o que se ha ido. La situación o circunstancia es demasiado, y el personaje no puede soportarlo más.

En la imagen con el espejo enmarcado y los anillos colocados al lado del lápiz labial, se explora la sexualidad del personaje. Los anillos representan las oportunidades abiertas, así como las narraciones o historias ocultas de la pareja. El marco define el límite que siempre está presente, pero el reflejo del espejo muestra que hay libertad en alguna parte, incluso si es simplemente un reflejo.

Hay un tema general de pérdida y reencuentro. Lo que se perdió que se está buscando. Las formas a lo largo de las imágenes generan otro conjunto de temas e ideas.

Esa mujer soy yo.